Si puedes rellenar un implacable minuto

Si puedes rellenar un implacable minuto con sesenta segundos de combate bravío, tuya es la tierra y sus codiciados frutos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Siempre

Entre el barro y la mierda de Flandes, hay a quien recordar.
A alguien con pelo moerno, o rubio, que te mira sonriendo desde el fondo de un retrato. Porque al final, la madera de la que están hechos los héroes se hace de astillas formadas de sonrisas, medias palabras y a veces, besos.
Que es lo que queda, cuando  todo lo demás, a falta de Dios y Rey, se va al carajo.
Porque a veces España, esa vieja perra por la que un día juraste dar la vida, es cruel. En ojos de mujer hermosa.
A veces, el destino te da la ocasión de aprovechar la circunstancia de que el objeto de tus desvelos se vea en un aprieto...
 .... para que tú saques tu toledana y te batas por ella. como antaño. Luego, claro, no te lo agradece nadie. Salvo Dios. O ella, si se muestra cortés. Pero aún asi,, lo hubieras hecho una y mil veces. Por ella. A lo que salga. Entonces, te sientes hombre. Y sacas la espada, afirmas los pies, y esperas la carga holandesa.

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